Saint-Imier, 14 noviembre de 2008 – ¡Longines en la parilla de salida! Por tercer año consecutivo, la casa relojera pondrá su experiencia al servicio del gran circo blanco, en calidad de cronometrador oficial de la Copa del Mundo de Esquí Alpino 2008-2009, organizada por la Federación Internacional de Esquí (FIS). Este comienzo de temporada marca también el esperado regreso del campeón del mundo de descenso, el noruego Aksel Lund Svindal, Embajador de la Elegancia de Longines desde 2007 y, desafortunadamente, herido en Beaver Creek en 2007. El prodigio llegado del frío, esquiador merecedor de todos los superlativos, vuelve a la competición. Longines aprovecha la ocasión para desearle mucho éxito en esta temporada, en la que debuta en Levi.
Longines se presenta por tercer año consecutivo en la parilla de salida. La casa relojera se complace de volver a ser socio de esta nueva temporada de esquí pues, al igual que todos los deportistas, la marca se plantea cada competición como un reto a superar en una carrera apasionante hacia la perfección.
La historia de Longines queda estrechamente vinculada a la del cronometraje deportivo. El esquí, que requiere resistencia, técnica y precisión, se alía perfectamente a las exigencias y al rigor del mundo relojero.
Fue en Chamonix, ya en 1933, cuando Longines emprendió su larga colaboración con el circo blanco. Desde entonces, las citas invernales han permitido a Longines destacar, gracias a sus numerosas innovaciones tecnológicas: barreras luminosas con células fotoeléctricas (1945), primer marcador luminoso (1962), medida del tiempo hasta 1/1000 de segundo (1964), sistema de grabación automática de 100 imágenes/segundo con tiempos individuales integrados (1971), medida del tiempo hasta 1/10.000 de segundo (1973), primera incrustación “Longines Timing” en las pantallas de TV (1975) …
A cada periodo le corresponden sus exigencias particulares. Las dificultades ligadas al cronometraje han evolucionado considerablemente. Para el descenso masculino, por ejemplo, la FIS exige cinco tiempos intermediarios y dos medidas de velocidad, además del resultado final. ¡Con una precisión del orden de 1/100 de segundo!
El Embajador de la casa relojera, el atleta noruego Aksel Lund Svindal, repuesto de su caída espectacular en Beaver Creek, ha vuelto a lanzarse a la competición con muchas ganas. Los profesionales apuestan por el potencial ilimitado del esquiador y esperan el regreso de este prodigio con impaciencia. Por su parte, Svindal se alegra de haber recobrado la condición física que tenía antes del accidente. Confiesa que “formar parte del circo blanco es un estilo de vida” y que durante su convalecencia echó de menos dicha vida. El esquiador declaró haberse sentido a gusto en la carrera en la primera competición de la temporada. ¿Cuáles son los objetivos del campeón para la temporada? Sencillamente, “volver a ser uno de los mejores esquiadores del mundo”.
La marca relojera que apoya al campeón le desea mucho éxito para esta nueva temporada y se alegra de antemano de compartir las próximas victorias de su Embajador de la Elegancia.